viernes, 24 de agosto de 2012

La Mujer Serpiente

Cuenta la leyenda que en un antiguo pueblo aborigen, asentado a orillas del Río Viejo, existió una hermosa mujer, esposa del Cacique principal.

Se decía que esta mujer, de proceder extraño y misterioso, acostumbraba ir todos los viernes a un determinado lugar del río, llevando abundantes alimentos, aves ricamente preparadas y sabrosas bebidas. La leyenda sigue diciendo que uno de los servidores del cacique, extrañado por el comportamiento de la mujer, determinó seguirla a prudente distancia.


Lo que vio ese día lo aterró tanto que echó a correr y fue a contárselo a su señor. El cacique no dijo nada a su mujer fingiendo ignorar. El siguiente viernes, la siguió confirmando lo que le dijera su servidor. Vio, según la leyenda, que sentada en una piedra junto al río, golpeaba con su mano el agua, emergiendo impetuosamente al llamado una inmensa serpiente que tenía su cueva en el mismo río.


El terrible reptil, posaba su inmensa cabeza en las bellas piernas de la mujer y una vez alimentada, serpiente y mujer se entregaban al placer sexual. El indignado esposo mató a la infiel mujer. La enfurecida serpiente agitó las aguas del río y su corriente destruyó el milenario pueblo.


Según la leyenda, los sobrevivientes reconstruyeron su pueblo, el cual dieron por llamar Cihua Coatl, que en lengua náhualt significa Mujer Serpiente. Y desde entonces, en la antiquísima región de Sébaco se adoró como divinidad a la serpiente mujer, gran diosa de pueblos de Mesoamérica, adorada por los nahoas o nahuas

domingo, 19 de agosto de 2012

El mal yerno


Esto es para los que piensan que por no tener a su suegra viva ya se libraron de ella, cuidado con lo que le hagan a sus esposas.

Era 1 de Noviembre de 1997, mi abuela falleció el 17 de septiembre del mismo año, a lo que mis tíos y mi mamá se pusieron de acuerdo para ir al panteón a ver a sus papas.
Entonces le hablaron a mi tía que vivía en Tlaxcala, para ver a que hora llegaba para que se fueran al panteón, a lo que mi tía les dijo que cuando llegara su marido se ponía de acuerdo con él y les regresaba la llamada.

Total que mi tía les habló y les dijo que su marido no la había dejado ir diciendo que para qué iba si ya su madre estaba muerta.

Y mi tía se acostó a dormir con ese dolor y coraje hacia su marido. Al dia siguiente mi tía se sorprendió cuando su marido muy temprano le dijo que se levantara para que la llevara a la casa de su hermana, ásta así lo hizo y cuando llegaron todos le preguntaron que por qué ese cambio tan repentino, a lo que mi tío les dijo: "les voy a contar pero no se vayan a burlar".



Y a si empezó su relato:

No podía conciliar el sueño y me levante a tomar un vaso con agua, regresé a mi recama y me recosté boca arriba mientras me fumaba un cigarro que no me terminé y apague la luz, no lo hubiera yo hecho, total que entre sueños escuche que golpeaban la paredes con algo y al prender la luz ví a mi suegra parada justo enfrente de mi apoyada como siempre en su bastón, viéndome con mucho coraje, a lo que yo cerré mis ojos y recé todo lo que jamás en mi vida había rezado. Y pues bueno, por eso es que su hermana y yo estamos aquí viniendo a ver a sus papas, y les juro jamás negarle eso a su hermana.
Claro que después de eso todos mis tíos soltaron la carcajada.

viernes, 10 de agosto de 2012

La acompaño

Este relato me conto mi abuelo,en la estancias se solia ir a tomar algo a la pulperia del pueblo,reunidos ahí la peonada,en tragos y tragos,llamo la atencion que por la puerta de la pulperia pasar una señorita ,a altas hora de la noche,un paisano corajudo,decidio acompañarla,la paisana le aconsejaron que no,este medio entequilado salio en busca de la dama ,pasaron las horas y nada,decidieron ir al cementerio al amanecer,ahí esta el paisano sentado y con los ojos bien abierto,diciendo entro en esta tumba y me dijo que la espera y no salio mas.

sábado, 4 de agosto de 2012

El tesoro de Guayacán

En 1578 el corsario Sir Francis Drake descubrió la bahía de Guayacán, conocida popularmente como bahía de la Herradura por la forma geográfica que toma.

Este lugar fue el refugio y punto de reunión de muchos piratas entre los que destacan Thomas Cavendish, Jorge Anson, Bartolomé Sharp, Eduardo Davis y John Hawkins, todos ellos, incluyendo a Drake, expertos en asaltar y emboscar galeones españoles que transportaban los tesoros y riquezas que eran llevados desde América a Europa. Los hechos que se sucedieron en la bahía de Guayacán fueron tan extraordinarios que llegaron a transformarse en leyenda, siendo los relatos de tesoros los más conocidos.

Según cuentan uno de esos barcos piratas, que cruzaban el Estrecho de Magallanes o daban la vuelta por el Cabo de Hornos, dejaron enterrado un increíble tesoro.

Numerosas han sido las excavaciones realizadas para tratar de encontrar las riquezas sepultadas en algún lugar de la bahía de Guayacán. Pero los resultados han sido infructuosos.

La tradición cuenta que los corsarios del siglo XVII enterraron grandes tesoros. El objetivo de los buscadores ha sido encontrar el tesoro y descubrir una mina de oro que fue trabajada por los propios piratas.