Existe una leyenda referente al Escudo de Armas, el Doctor Regino F. Ramón escribió una historia sobre el estado de Coahuila que nunca se público pero que otro a su vez al leerla, transcribe un documento que se encontró en el Archivo de la Nación y que en la parte que interesa dice lo siguiente: que Urdinola, desde Saltillo mandó por el rumbo del oriente a Don Diego de Montemayor, quien emprendió la marcha el 22 de Agosto de 1555, hasta que llegó a una gran planicie donde corría un hermoso riachuelo a cuyas márgenes estaban acampadas numerosas tribus indígenas, seguramente eran lo ojos de agua de Santa Lucía, estos indios medios domesticados no eran belicosos. Al salir el sol practicaban una curiosa ceremonia, se formaban todos dando frente al oriente y al aparecer el astro del día por entre los picachos del cerro de la Silla, le disparaban sus flechas, no de una manera hostil, sino con cierta humildad y reverencia que indicaba ser un acto de homenaje y veneración.
Don Diego de Montemayor quedó tan impresionado que muchos años después, que fundó en ese propio lugar de la ciudad de Monterrey, pidió y le fue concedido por el virrey, que el emblema de la ciudad metropolitana fuera un sol sobre el cerro de la Silla, al que disparaba un indio sus flechas.
Sin embargo y haciendo caso omiso de lo anterior, lo que si puede asegurarse sin lugar a dudas, es que el escudo data de mediados del siglo XVII, pues en la carta que envío el Gobernador de Nuevo Reino de León. Don Nicolás de Azcárraga a la reina Doña Maríana de Austria el 29 de Septiembre de 1667 y en la siguiente de fecha 5 de Abril de 1669, le decía textualmente que la ciudad necesitaba de privilegio de armas y que se cediesen según el escudo que hubiese acostumbrado, lo que confirma que el blasón ya existía para entonces.
Fuente: El Escudo de Armas
martes, 16 de abril de 2013
miércoles, 27 de marzo de 2013
Templo de El Roble
En la época de La Colonia surgió otra leyenda que mantiene arraigo popular. Se dice que una mujer del pueblo comenzó a contar que una imagen que ella tenía en su casa, escapaba de noche y atravesaba el canal de los ojos de agua de Santa Lucía, e iba a refugiarse en el hueco del tronco de un roble, que existía exactamente en el mismo lugar donde se levanta el templo de El Roble. La mujer agregaba que todas las noches iba por ella y la encontraba con la falda húmeda y con algunos cadillos en los pies. El asombro crecía y más mujeres solían ir a rezar a ese lugar.
martes, 19 de marzo de 2013
El tesoro de la Peña del Valle de Bravo
Desde hace mucho tiempo se ha venido contando de generación en generación y todas lo han creído al pie de la letra, en que la peña del valle de bravo hay enterrado un valiosísimo tesoro.
Refiérese que en tiempo de la guerra de independencia, los insurgentes perseguían a muerte a los españoles que por lo general, eran dueños de cuantiosas fortunas, extendidos latifundios y ricas minas de oro y plata en completa bonanza. He aquí la historia:
En el Valle de Bravo, poseedores de una gran extensión de tierra, había unos españoles sumamente ricos y que temiendo ser presa de los terribles guerrilleros, determinaron separarse de la nueva España para encaminarse a su patria; pero antes de hacerlo enterraron una cuantiosa fortuna en la Peña del valle.
Consumada la Independencia por el gran libertador D. Agustín de Iturbide y cuando él país comenzó vivir separado de la corona de castilla, aquellos españoles que Habían dejado sepultada enorme fortuna en la peña del valle, enviaron a 2 personas de su confianza a México para que encaminándose a la población del valle buscaran en la peña aquel tesoro; y para que con facilidad dieran con él les dijeron que encontrarían como señal un enorme clavo.
Aquellos españoles llegaron a México y ya en el pueblo del Valle y más aún en la peña buscaron con todo empeño y gran tenacidad la fortuna oculta; pero nunca la encontraron porque jamás dieron con el enorme clavo que les había dado como señal. Por lo tanto se tiene plena seguridad de que en los ricos del valle de bravo denominados la peña permanece aún ocultó aquel tesoro que dejaron escondido los riquísimos españoles.
Refiérese que en tiempo de la guerra de independencia, los insurgentes perseguían a muerte a los españoles que por lo general, eran dueños de cuantiosas fortunas, extendidos latifundios y ricas minas de oro y plata en completa bonanza. He aquí la historia:
En el Valle de Bravo, poseedores de una gran extensión de tierra, había unos españoles sumamente ricos y que temiendo ser presa de los terribles guerrilleros, determinaron separarse de la nueva España para encaminarse a su patria; pero antes de hacerlo enterraron una cuantiosa fortuna en la Peña del valle.
Consumada la Independencia por el gran libertador D. Agustín de Iturbide y cuando él país comenzó vivir separado de la corona de castilla, aquellos españoles que Habían dejado sepultada enorme fortuna en la peña del valle, enviaron a 2 personas de su confianza a México para que encaminándose a la población del valle buscaran en la peña aquel tesoro; y para que con facilidad dieran con él les dijeron que encontrarían como señal un enorme clavo.
Aquellos españoles llegaron a México y ya en el pueblo del Valle y más aún en la peña buscaron con todo empeño y gran tenacidad la fortuna oculta; pero nunca la encontraron porque jamás dieron con el enorme clavo que les había dado como señal. Por lo tanto se tiene plena seguridad de que en los ricos del valle de bravo denominados la peña permanece aún ocultó aquel tesoro que dejaron escondido los riquísimos españoles.
lunes, 25 de febrero de 2013
Los niños del terremoto
las 7:19 AM del 19 de Septiembre de 1985 el más destructivo terremoto de la historia de México arrasó varias zonas del occidente y centro del país, entre las que se contaba el Distrito Federal. El recuento de muertos, que llegó a los diez mil, afectó principalmente a trabajadores de escuelas y hospitales, y a los niños que concurrían a establecimientos educativos, prestos a comenzar las clases en ese horario. La imprevisión a la hora de construir escuelas, inadecuadas para soportar los frecuentes sismos que afectan a México, hizo de los escolares víctimas en una proporción inusitadamente alta. Muchas escuelas fueron mudadas de sitio y en su lugar se erigieron otras construcciones, sin relación alguna con la educación. Décadas después, sin embargo, la algarabía de los niños, sus juegos infantiles, sus chanzas, son oídos misteriosamente por transeúntes o moradores de construcciones que al momento del desastre lindaban con escuelas o institutos, hoy ubicados lejos de su emplazamiento original, como si sus espíritus se negaran a interrumpir el inicio de las clases aun desde el otro lado de la muerte. Si estás en México y deseas investigar más sobre la presencia del espíritu de los niños del terremoto, quizás quieras utilizar un tablero Ouija para intentar contactarte con ellos.
domingo, 27 de enero de 2013
En tu espalda
Un matrimonio que tenia un hijo pequeño, siempre se la pasaban discutiendo y peleando. Un día, el padre, en un ataque de rabia, mato a la esposa. El hombre escondió el cadáver y no había rastros del crimen, nadie sospechaba nada. Pero el hombre se percato de algo extraño acerca de su hijo, el niño nunca se quejaba acerca de la ausencia de su madre.
Hijo, ¿por que no preguntas por tu mama? le decía el padre. La mayoría de los chicos de tu edad desean que su madre este con ellos, dime que es lo que te preocupa.
Y el niño le respondió, yo estoy bien papá. Solo tenia curiosidad por saber porque siempre mamá esta trepada en tu espalda...
domingo, 13 de enero de 2013
La curva de Torreseca
Cuenta la leyenda que la curva de Torreseca está
encantada. Todo esto comenzó una noche lluviosa. Más o menos a las 11:45
de la noche se dirigían una pareja de recién casados en viaje de novios
hacia un destino indefinido. La felicidad de los dos se palpaba en el
ambiente; aunque la seguridad del muchacho ante el volante era
indiscutible, la chica le preguntó:
—¿No crees que vas muy deprisa?
—¡No! —dijo él—. ¡Vamos, voy a setenta!
—Sí, pero está lloviendo —replicó ella, cada vez más inquieta.
—No te preocupes...
Justo después de decir estas palabras, el coche patinó; se deslizó por la carretera y se despeñó por un barranquillo al pie de una curva muy cerrada; los dos amantes, marido y mujer, murieron en el acto.
Un año después, un hombre que viajaba por la carretera recogió a una muchacha vestida de novia. Él la ofreció su cazadora para que no pasara frío. Al instante, ella dijo: «Gracias; por favor, frene. En esta curva me maté yo». El hombre desvió su mirada hacia ella y frenó en seco: habían desaparecido ella y la cazadora.
Un tiempo después, el hombre se dirigió hacia la tumba de aquella pareja que se mató en la curva y encontró su cazadora encima de la lápida de la tumba de ella.
Desde entonces, cuenta la leyenda que en las noches de lluvia, si vas por la carretera de la curva de Torreseca, es de noche y te encuentras con una mujer vestida de novia haciendo autoestop, debes recogerla. Si no la recoges, tu muerte es segura...
miércoles, 26 de diciembre de 2012
La viudita
Era una persona que se aparecía de negro en la oscuridad, cuando pasaba un borracho por ahí siempre ella estaba en un rincón nadie le vio jamás la cara, cuando se encontraba con un varón ella aceptaba que la acompañaran cuando el varón le buscaba el rostro en la oscuridad se oponía con rápidos movimientos de cabeza, unos jóvenes afirman haberla visto rondando el cementerio por lo regular aparece a media noche y cuentan que se lleva a los borrachos.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
El enigma de Andorra
Andorra, tierra de promisión, tierra montañesa, tierra de historias y leyendas, tierra que nos deja un acervo cultural tan cercana a España como hermanada con tierras galas… Andorra tiene historias tan emocionantes como llenas de un oculto significado aún por descubrir.
Una leyenda andorrana tiene como protagonista al diablo y a una cruz. La cruz existe y puede ser visitada, pero de sus siete brazos, uno ha desaparecido.
Cuenta la leyenda que en Prats había siete compañeros, uno era muy pusilánime y temía al diablo. Los otros decidieron hacerle una broma. Le invitaron a comer a Canillo y le dieron una escopeta para que disparara al diablo si se le aparecía.
La escopeta estaba preparada para que al disparar no dañara. Accidentalmente, en un hostal el posadero advirtió el problema y la arregló. Cuando uno de sus amigos bromistas se disfrazó de diablo, él disparó y lo mató. Al día siguiente, al ir a buscar el cadáver, vieron que el diablo se lo había llevado y con él uno de los brazos de la cruz.
Una leyenda andorrana tiene como protagonista al diablo y a una cruz. La cruz existe y puede ser visitada, pero de sus siete brazos, uno ha desaparecido.
Cuenta la leyenda que en Prats había siete compañeros, uno era muy pusilánime y temía al diablo. Los otros decidieron hacerle una broma. Le invitaron a comer a Canillo y le dieron una escopeta para que disparara al diablo si se le aparecía.
La escopeta estaba preparada para que al disparar no dañara. Accidentalmente, en un hostal el posadero advirtió el problema y la arregló. Cuando uno de sus amigos bromistas se disfrazó de diablo, él disparó y lo mató. Al día siguiente, al ir a buscar el cadáver, vieron que el diablo se lo había llevado y con él uno de los brazos de la cruz.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)